lunes, 27 de octubre de 2008

TE PIDO DISCULPAS

Te pido disculpas... a ti que me acompañaste desde siempre, fiel y tolerante. Que viviste todas y cada una de las experiencias que transcurrieron en mi vida... buenas y malas...
Has disfrutado, tanto como lo hice yo, de momentos alegres ya pasados que hicieron de mí un hombre afortunado; hemos conseguido juntos alcanzar metas y retos marcados... Hemos amado y nos han amado como a nadie... Y también lo hemos compartido, mi gran confidente y yo...
Sabes bien que, por otro lado, hubo esos malos momentos que tratamos de olvidar pero que ninguno de los dos puede, pues pertenecen a nuestro sino. Sufrimos juntos, apoyándonos el uno en el otro, como lo hacen los amigos, siendo el hombro del consuelo que uno busca en esas situaciones difíciles que se presentan en nuestro proseguir. Se cebó el amor conmigo y, cómo no, contigo que padeciste a mi lado las dolencias que provoca ese lado oscuro que lleva consigo, desamor lo llaman.
Amargas lágrimas silenciosas derramaron mis ojos por una rosa blanca que arrebata mi razón llevándome a la locura por los caminos más lastimeros que el amor originó; lágrimas de sangre vertiste tú durante nublosos días en los que los rayos del sol de desvanecían estériles ante la oscuridad de suspiros cargados de soledad y melancolía, y durante noches sombrías en las que se disipaban mis sueños entre estrellas de olvido y luna de ausencia...
Te pido disculpas... por no conseguir el amor de la rosa que anhelo... Sé que aquello cuanto yo quiero lo quieres tú... y sé que procuras la flor que yo más amo; mas por eso sufrimos del mismo modo tanta tristeza... Sólo puedo ofrecerte su amistad tal como me la ofreció a mí, pura y sincera como lo es ella... No más puedo compartir contigo que el calor de su mirada clara, la alegría de su sonrisa bella, el son melódico y delicioso de su voz... Míos son, tuyos son...
Es tu lucha hoy, la misma que la mía... cuidar de su caminar para que no vuelva a tropezar y ofrecerle una mano amiga si al hacerlo nuevamente se necesitara levantar... Soliviantar sus penas como lo haces tú conmigo y complacerse de sus alegrías como si propias fueran es nuestro destino, apegado compañero...
He aquí nuestro legado, corazón mío, loco y maltrecho como lo es mi alma.
Te pido disculpas... a ti, corazón, mi leal amigo.

Datrebil

4 comentarios:

MAR dijo...

EL PERDON LIBERA...EL PEDIR PERDON NOS HACE MAS HOMBRES Y MAS MUJERES ...SOBRE TODO CUANDO LO HACEMOS CON NOSOTROS MISMOS.
BESOS PARA TI, MUY LINDO POST.
MAR

Anónimo dijo...

Cuida de ti y cuida de él porque es el único que tienes y todavía te va a hacer mucha falta en tu vida.Lo más importante para vivir es tener un corazón feliz y el tuyo es muy grande así que no lo entristezcas demasiado. Un abrazo. Hades.

eclipse de luna dijo...

Creo que la razon a veces deberia pedir disculpas al corazon, pero como persona visceral que soy, seguire pensando lo que me dicte el corazon, y si alguna vez le hago daño, tambien le pediria disculpas.
Un besito y una estrella.
Mar
Me alegro de tu vuelta a mi eclipse

CalidaSirena dijo...

Que hermoso es cuando sabemos pedir disculpas a tiempo, cuando sabemos de nuestros errores y los enfrentamos..
Dicen mucho de tí, estas palabras..
Besos muy cálidos